Naciones Unidas ¿El último bastión del viejo orden?
Mauricio Alonso Estevez Daniel, 28/09/2020.
Nota: El presente artículo fue publicado originalmente en Russian Mexican Forum.
Hace poco más de 75 años que la Organización de la Naciones Unidas (ONU) inició sus trabajos con el firme propósito de lograr una “Paz duradera a través de la resolución pacífica de conflictos” (ONU, 2015). Para lograr este objetivo, la organización conformó un Consejo de Seguridad con 5 miembros permanentes que serían los principales encargados de velar por los fines de la organización y que históricamente han sido considerados como los vencedores de la Segunda Guerra Mundial. Entre estos 5 países la Unión Soviética y los Estados Unidos fueron los encargados de gestionar y construir el viejo orden mundial de la Guerra Fría.
Entre los documentos que dieron forma a la organización, sin duda, la Carta de las Naciones Unidas es clave porque en ella se materializan por lo menos tres elementos que configuraron ese orden: 1) La carta como vía para terminar con un conflicto armado o mejor dicho con un largo periodo de conflictos mayormente europeos, lo anterior si tomamos en consideración la Primera Guerra Mundial y la Guerra Civil Española. 2) La carta como documento rector que da forma a una nueva organización internacional. La carta es la base “constitucional” de toda la organización, que, entre otras funciones, estaba encargada de institucionalizar la transformación del sistema internacional de la posguerra. 3) La carta como reflejo del sistema internacional en la que fue creada y que todavía está presente hoy en día (Estevez, 2016). En la carta se manifiestan las principales ideas y condiciones materiales del siglo XX, y muy posiblemente, de lo que va del siglo XXI. Puesto que, en esencia las condiciones de poder siguen siendo estructuralmente las mismas. Estas ideas han tenido la capacidad de transformar el ambiente intelectual, o por lo menos, de cambiar la naturaleza del discurso de las políticas públicas internacionales (Emmerij, 2005, p. 10).
Las potencias de la época, entre ellas la Unión Soviética, colocaron el principio de igualdad y el derecho de las naciones a la autodeterminación como las premisas básicas para la conformación de la ONU (Egorov, 1980). A pesar de las diferencias ideológicas entre capitalistas y comunistas, existieron postulados políticos que fueron utilizados por ambos grupos de acuerdo con sus ideales, perspectivas políticas y necesidades materiales. Entre ellas destacan los catorce puntos de Wilson, el concepto de nación construido a partir de la supuesta homogeneidad en los aspectos étnico-lingüístico-culturales y la lucha por la democracia. Estos elementos pudieron ser condensados en el derecho a la autodeterminación nacional wilsoniano-leninista (Hobsbawm, 1999).
Durante la Guerra Fría, tanto soviéticos como estadounidenses jugaron un papel central en la dinámica que este organismo internacional siguió. La ONU se convirtió en un espacio donde se trataron de resolver conflictos internacionales al mismo tiempo que era posible observar y hacer valer la perspectiva de las grandes potencias. El poder de las grandes potencias sobre todo se ha observado en el uso del así llamado “veto” en el Consejo de Seguridad. Esto último, ha servido de justificación para criticar y buscar la transformación de la ONU, argumentando que es poco democrática y deficiente. No obstante, el ejercicio del veto no es necesariamente incompatible con el principio de universalidad de las Naciones Unidas (Junn, 1983). Además, este “privilegio” ha mantenido el compromiso de países como Estados Unidos, en su momento a la Unión Soviética y hoy en día Rusia.
Luego de la desintegración de la URSS, la recién creada Federación Rusa no fue recibida con los brazos abiertos por los supuestos vencedores de la Guerra Fría (Sachs, 2019). Como se mencionó en un artículo de Demid Rybakov, que pueden leer en este foro, Rusia fue vista como algo más que un país del tercer mundo. Por lo tanto, su posición en la ONU se convirtió en uno de los pocos vestigios de poder simbólico y material con los que todavía contaba. Desde entonces el gobierno ruso ha prestado especial interés en mantener las estructuras e ideas configuradas en la Carta de las Naciones Unidas, para tratar de mantener bajo control las despotricadas acciones estadounidenses características del “momento unipolar”. Al mismo tiempo que busca dotarse de mejores condiciones económicas, políticas y militares. La posición rusa se ha centrado en tratar de sujetar a Estados Unidos por medio de las normas y los mecanismos que la ONU ofrece. Puesto que, Washington ha demostrado una actitud crítica y parcial hacia la ONU (Kortunov, 2020). La opinión publica a nivel internacional se centra en un discurso que menciona una especie de parálisis del Consejo de Seguridad, lo que refuerza y justifica las tentaciones de eludir las normas internacionales. Sin embargo, al revisar con detenimiento la dinámica de votación dentro del Consejo es posible observar una mayor tendencia a alcanzar consensos que durante la Guerra Fría.
Si fuera verdad que la ONU es el último bastión del viejo orden, nos conviene que no se desmorone estrepitosamente, porque de lo contrario entraríamos en una dinámica internacional más incierta y probablemente más conflictiva. Si bien necesitamos un cambio, éste no surgirá hasta que se golpee con fuerza las estructuras internacionales. Sin embargo, los países con más probabilidades de hacerlo, hoy en día se encuentran encabezados por lideres que comienzan a observar al mundo desde el socialchovinismo.
Referencias
Egorov, A., 1980. La constitución del socialismo desarrollado y del comunismo en vías de edificación. En: Ley fundamental de la Unión de Republicas Socialistas Soviéticas. Moscú: Pogreso, pp. 7-54.
Emmerij, L., 2005. The History of Ideas: An Introduction to the United Nations Intellectual History Project. Forum for Development Studies, 32(1), pp. 9-20.
Estevez, M., 2016. La transición a un mundo multipolar. EL papel de China y Rusia en el marco del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (tesis de maestría). México: UAM.
Hobsbawm, E., 1999. Historia del Siglo XX. Argentina: Crítica.
Junn, R., 1983. Voting in the United Nations security council. International Interactions: Empirical and Theoretical Research in International Relations, 9(4), pp. 315-352.
Kortunov, A., 2020. Rusian International Affairs Council. [En línea]
Available at: https://russiancouncil.ru/en/analytics-and-comments/analytics/can-a-new-life-for-the-un-start-at-75/
[Último acceso: 6 septiembre 2020].
ONU, 2015. Carta de las Naciones Unidas y Estatuto de la Corte Internacional de Justicia. Nueva York: Publicaciones de las Naciones Unidas.
Sachs, J. D., 2019. Will America create a Cold War with China. China Economic Journal, pp. 1-10.